NotMid 22/09/2026
Opinión NotMid
Juanma Castaño ha escrito en las páginas de ABC una columna en la que define a Real Madrid TV (RMTV) como «el diario Gara del ultraflorentinismo».
No se trata de una ocurrencia improvisada en el calor de un estudio de radio: fue un texto pensado, releído, entregado, editado y publicado.
Al elegir un nombre profundamente ligado en la memoria colectiva a Egin, a su cierre judicial y a los años más duros del terrorismo de ETA —sin que esto signifique equiparar al medio abertzale con la banda armada—, la intención resulta evidente.
Castaño no recurre a comparaciones lógicas con medios de otros clubes como Barça TV, Sport o Mundo Deportivo.
Prefiere un símbolo con un peso emocional devastador para manchar al adversario sin necesidad de argumentar.
La maniobra discursiva persigue un objetivo claro: RMTV deja de ser una televisión corporativa que exagera o protesta para convertirse en un canal peligroso que adoctrina a fanáticos.
Se criminaliza al mensajero —después de que el propio columnista admita en su texto que las acciones polémicas del derbi eran «rojas claras» y que el club blanco estaba legitimado para quejarse—, evitando así debatir sobre los hechos reales: las jugadas dudosas, las decisiones arbitrales y los argumentos expuestos.
Frente a la etiqueta de parcialidad, conviene recordar la propia naturaleza de RMTV: es una televisión corporativa que muestra con absoluta transparencia a quién defiende.
Si existe discrepancia sobre su contenido, el camino debería ser rebatir las imágenes o aportar contraargumentos técnicos, no apelar a imaginarios del terrorismo.
Queda también una pregunta abierta para la dirección de ABC: ¿Se habría permitido una metáfora equivalente empleando referentes de otros terrorismos para atacar la línea editorial de medios vinculados a otros clubes?
Cuando el listón ético se rebaja de este modo contra una entidad concreta, el periodismo pierde su función fiscalizadora para convertirse en descalificación personal.
Criticar al Real Madrid es legítimo; utilizar la historia negra de España para degradar a un club y a sus profesionales cruza una línea inaceptable.

