NotMid 30/04/2026
IberoAmérica
El Gobierno de Delcy Rodríguez ha movido ficha en el tablero diplomático español al elegir a uno de los colaboradores más estrechos de José Luis Rodríguez Zapatero para la Embajada de Venezuela en Madrid. Se trata de Timoteo Zambrano, diputado de 71 años y aliado incondicional del expresidente español desde su primera mediación en Caracas en 2015.
Zambrano lidera actualmente la bancada de la Alianza Democrática, una coalición señalada por su colaboracionismo con el Palacio de Miraflores. El grupo está integrado por siete partidos, tres de los cuales fueron intervenidos por el Tribunal Supremo para imponer directivas afines al chavismo.
El doble juego de Zapatero
Con este movimiento, que ya ha sido comunicado a La Moncloa para iniciar el trámite del plácet, Zapatero lograría un “doble check” estratégico: contaría con un hombre de su absoluta confianza en Madrid y con Álvaro Albacete —antiguo jefe de despacho de Ernest Urtasun— en la embajada española en Caracas. Esta pinza diplomática garantiza el respaldo a las operaciones políticas que el exlíder del PSOE coordina para sostener en el poder a los hermanos Rodríguez.
La trayectoria de Zambrano en la Asamblea Nacional ha estado marcada por la sombra de Zapatero. En 2020, obtuvo su escaño gracias a la mediación del español ante Jorge Rodríguez, quien facilitó su entrada pese a no contar con los votos necesarios. En los cuestionados comicios del año pasado, Zambrano logró mantenerse en una cámara controlada casi totalmente por el oficialismo, siendo premiado con la presidencia de la Comisión de Política Exterior.
Un perfil camaleónico
Si algo define a Zambrano es su capacidad para el “salto de talanquera”. Su historial político es un periplo por casi todo el espectro: desde la socialdemocracia de Acción Democrática hasta la creación de su propio movimiento, Cambiemos, pasando por Alianza Bravo Pueblo y Un Nuevo Tiempo.
Pese a presentarse como opositor, su alineamiento con el oficialismo es total. Recientemente, acompañó a Delcy Rodríguez en su gira electoral por Maracaibo, donde defendió con vehemencia la sucesión presidencial impuesta por el chavismo, ignorando los cauces constitucionales que exigen la convocatoria de elecciones tras la falta del presidente.
“No podemos jugar a la inestabilidad: no es posible ponernos al lado de los que quieren voltear el Estado”, afirmó Zambrano, sellando su compromiso con el modelo de los Rodríguez.
De confirmarse su nombramiento, Zambrano se sumaría al grupo de antiguos opositores captados por la causa revolucionaria, relevando a Gladys Gutiérrez, expresidenta del Tribunal Supremo. Su llegada a Madrid no es solo un cambio de nombres; es la consolidación de un puente directo entre el zapaterismo y el núcleo duro del poder en Caracas.
Agencias

