NotMid 30/05/2026
EUROPA
Esta semana en Bruselas ha estado marcada por los giros estratégicos de Madrid, la obsesión de la Comisión por la soberanía tecnológica frente a las grandes potencias y las eternas divisiones internas de los Veintisiete.
El “baile” de España con Pekín desconcierta a Bruselas
La política exterior española respecto a China ha vivido días de auténtico vértigo, moviéndose entre la firmeza europea y el pragmatismo comercial:
El amago de giro: España sorprendió al sumarse inicialmente a una declaración dura liderada por los “halcones” comerciales (Francia, Italia, Países Bajos y Lituania) exigiendo mayor contundencia contra el régimen de Xi Jinping.
La rectificación:
Tras la presión mediática, el Gobierno reculó. El vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, enfrió el movimiento afirmando que “no hay apoyo político específico a ningún documento informal”.
Maniobras en la sombra:
En paralelo, Bloomberg destapó que España y la Alemania de Friedrich Merz maniobran para frenar el veto de Bruselas a Huawei y ZTE en redes estratégicas. Oficialmente defienden el control nacional; extraoficialmente, temen represalias chinas y un encarecimiento de la IA.
Contradicción interna:
Pese a lo anterior, el secretario de Estado de Industria, Jordi García, respaldó la Ley de Aceleración Industrial para endurecer las condiciones a la inversión china en Europa.
La corriente general en la UE:
La posición blanda de Sánchez arriesga dejarlo aislado. En el debate de comisarios convocado por Ursula von der Leyen, la mayoría apoyó blindar la industria europea con más aranceles y límites a la importación. “El dominio industrial de China es el resultado de décadas de subsidios estatales”, advirtió el vicepresidente de Industria, Stéphane Séjourné.
Soberanía tecnológica: Europa frente a Trump y las Big Tech
China no es el único foco de recelo en Bruselas. La Comisión acelera para recortar la dependencia de las tecnológicas estadounidenses (Starlink, Amazon, Alphabet, Microsoft):
Internet satelital: Bruselas propone reservar dos tercios del espectro (la banda de 2 GHz) a operadores europeos para Seguridad y Defensa, dejando solo un tercio a EE. UU., un movimiento que tensará la relación con Donald Trump.
IA y Nube: Von der Leyen presentará este miércoles una nueva estrategia para impulsar las infraestructuras digitales propias y contrarrestar el monopolio estadounidense.
Cláusula de escape: El truco militar de Sánchez ante las “notas” de Bruselas
Ante la entrega de las calificaciones económicas de la Comisión este miércoles, Moncloa ha movido ficha a última hora para evitar exigencias de recortes:
El cambio de postura: Sánchez ha activado la cláusula para excluir la inversión en Defensa del techo de gasto, algo que rechazó en 2025 para evitar fricciones con sus socios de Gobierno.
Guerra de cifras: Aunque España aprobó un plan industrial de 10.471 M€, la metodología de Bruselas solo le reconoce un aumento del gasto militar de una décima del PIB (hasta el 1%). Paradójicamente, la OTAN sí da por cumplido el objetivo del 2% el año pasado.
¿Hablar con Putin? La UE encalla en sus divisiones
Los ministros de Exteriores de los 27 han fracasado en el intento de nombrar un enviado especial único para negociar con el Kremlin, justo cuando Trump se desentiende de la mediación en Ucrania.
A favor (Línea blanda): Bélgica, España e Italia no descartan la figura para buscar vías de diálogo. El propio Zelenski ha pedido definir quién representará a Europa.
En contra (Línea dura): Los países bálticos y del Este lo rechazan de plano por considerar que blanquearía a Putin. La Alta Representante, Kaja Kallas, zanjó el debate: “Las negociaciones son un esfuerzo de equipo.
Hay polis buenos y polis malos. El contenido es más importante que la persona”.
La estadística de la semana
La semana laboral media en la UE sigue reduciéndose gradualmente. Según Eurostat, en 2025 se trabajaron 35,9 horas semanales de media (un descenso frente a las 36,9 de 2015)


