NotMid 03/09/2026
IberoAmérica
La empresa petrolera venezolana dirigida por el empresario Alejandro Betancourt tiene previsto enviar más de 50 plataformas de perforación a este país latinoamericano en los próximos años, en una iniciativa a gran escala destinada a impulsar su alicaída producción de crudo.
Blue Energy Partners, la firma norteamericana de Betancourt —que recientemente ha recibido el respaldo de la Administración Trump—, tiene como objetivo trasladar seis plataformas de perforación a sus yacimientos venezolanos antes de que finalice 2026, según un documento interno al que ha tenido acceso The Wall Street Journal. El próximo año prevé desplegar 12 plataformas más y, a partir de 2028, incorporar dos unidades adicionales al mes, hasta alcanzar un total de 52.
El documento ofrece un primer adelanto de cómo podría materializarse el polémico acuerdo impulsado por Trump para adquirir una participación directa en algunos de los yacimientos petrolíferos más valiosos de Venezuela. Expertos jurídicos y ejecutivos del sector han expresado su preocupación sobre la legalidad de la transacción bajo la Constitución venezolana y sobre la viabilidad del plan ante futuros cambios políticos en ambos países.
«Esto genera más incertidumbres» para las empresas que buscan invertir en Venezuela, afirmó Ed Chow, exejecutivo de Chevron e investigador sénior no residente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). «En un sector que requiere una gran inversión de capital y un horizonte a largo plazo, la incertidumbre te frena. A veces, te paraliza».
Según el plan de Trump, Estados Unidos adquiriría una participación directa en NABEP, empresa que tiene previsto explotar 17 yacimientos petrolíferos venezolanos con unos 65.000 millones de barriles de petróleo, lo que equivale a una quinta parte de las reservas nacionales. NABEP pretende operar muchos de estos campos de forma independiente, según fuentes familiarizadas con el asunto.
Un portavoz de la compañía señaló que NABEP no realiza comentarios sobre asuntos comerciales. Por su parte, funcionarios estadounidenses apuntaron que la empresa respaldada por el Estado se convertiría en la segunda mayor titular corporativa de reservas probadas del mundo, solo por detrás de Saudi Aramco.
Venezuela, poseedor de algunas de las mayores reservas probadas de crudo del planeta, ha visto cómo su producción se desplomaba durante la última década hasta situarse en torno a los 1,2 millones de barriles diarios. Las estimaciones sobre el número de plataformas de perforación activas varían considerablemente —desde dos hasta dos docenas—, unas cifras muy alejadas de las 220 unidades operativas registradas en 2014, cuando el país extraía cerca de 2,5 millones de barriles diarios, según los analistas.
Los documentos revelan que NABEP ha adquirido 23 nuevas plataformas de perforación a los contratistas estadounidenses Helmerich & Payne, Precision Drilling y Patterson-UTI Energy. Asimismo, planea contar con unas 30 unidades de reacondicionamiento para mantener, reparar y elevar el rendimiento de los pozos existentes, muchas de las cuales ya están en construcción.
La compañía financia esta campaña de perforación con recursos propios, gracias al flujo de caja generado por su producción actual. NABEP extrae 200.000 barriles diarios y se consolida como el segundo mayor productor privado de Venezuela, únicamente por detrás de Chevron —que opera en el país con una producción cercana a los 300.000 barriles diarios—. No obstante, el acuerdo con la Administración Trump podría permitir a la firma de Betancourt superar a la gigante estadounidense en territorio venezolano en el transcurso de los próximos años, según las mismas fuentes.
Agencias

