NotMid 20/10/2026
Opinión NotMid
A tres años de la exitosa primaria, la oposición democrática y mayoritaria vuelve a convocar una movilización nacional.
Como era de esperarse, la respuesta de Diosdado Cabello fue anunciar una contramarcha.
Es la prueba más clara de que el régimen mantiene intacta su vocación violenta y su empeño en impedir que los ciudadanos ejerzan la política y se movilicen libremente.
Hay que decirlo sin rodeos: no habrá mejor indicador de que el plan de las tres fases está avanzando que el hecho cierto y verificable de que la oposición pueda actuar como tal, sin temor a ser perseguida, acorralada o violentada.
Diosdado insiste en alimentar la política del miedo y el terrorismo de Estado. Sin embargo, los venezolanos ya conocemos de sobra al principal promotor del odio, quien hoy actúa simulando que el 3 de enero jamás ocurrió.
Por si fuera poco, la paradoja se agrava: mientras se niegan a derogar la arbitraria Ley contra el Odio, pretenden que el mismo conductor del programa desde donde se persigue y difama tenga ahora la facultad de decidir a quién se sanciona y de cuánto será la multa.
El perseguidor convertido en juez.
La contradicción es total. Ante el chantaje del miedo, la única respuesta válida debe ser más movilización, más firmeza y la convicción intacta de no ceder el espacio público.

