NotMid 02/05/2026
MUNDO
La Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, ha sido trasladada de urgencia a la Unidad de Cuidados Coronarios (CCU) de un hospital en Zanjan tras un deterioro crítico de su salud. La activista, símbolo de la resistencia en Irán, sufrió dos episodios de pérdida total de conciencia en un solo día, acompañados de una crisis cardíaca y fluctuaciones severas en su presión arterial.
“Narges Mohammadi fue evacuada hoy en ambulancia desde la prisión después de que los médicos del centro concluyeran que su estado ya no podía ser tratado en la clínica penitenciaria”, anunció anoche la Fundación Narges, con sede en París. En los días previos, la activista ya había manifestado síntomas alarmantes como náuseas, vómitos y dolor agudo en el pecho.
Una negligencia sistemática
La organización denuncia que este traslado llega tras 140 días de detención arbitraria y la negación constante de atención médica especializada. Su familia calificó la medida como una acción desesperada “de último minuto” que, según advierten, podría haber llegado demasiado tarde.
La hospitalización en Zanjan también es motivo de controversia:
- Falta de medios: La activista se había negado inicialmente a ser trasladada a hospitales locales, citando advertencias de cardiólogos independientes sobre la falta de equipamiento adecuado en la ciudad.
- Bloqueo judicial: Aunque la Comisión de Medicina Forense ordenó el pasado 12 de abril suspender su condena por un mes para recibir tratamiento, la Fiscalía de Teherán bloqueó su liberación temporal.
Un símbolo bajo asedio
La Fundación Narges ha sido tajante: “La continuidad de su encarcelamiento constituye una amenaza directa e inmediata contra su derecho a la vida”. La organización exige no solo su liberación inmediata y la anulación de sus condenas, sino también su traslado bajo la supervisión de su equipo médico de confianza en Teherán.
Narges Mohammadi, galardonada con el Nobel de la Paz en 2023, cumple actualmente una condena de siete años y medio de prisión por cargos de conspiración y propaganda contra el sistema. Esta es la décima sentencia dictada contra ella desde 2021, en un ciclo de represión que la ha llevado a ser detenida hasta en trece ocasiones por su inquebrantable defensa de los derechos humanos en Irán.
Agencias

