NotMid 27/04/2026
MUNDO
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió este lunes que la “rebeldía” de Hezbollah tendrá consecuencias catastróficas para el Líbano. La declaración surge tras el rechazo frontal del líder del grupo, Naim Qassem, a las negociaciones directas entre Beirut y Jerusalén, un portazo que ha paralizado la diplomacia regional y elevado la tensión al máximo.
“Naim Qassem está jugando con fuego, y el fuego quemará a Hezbollah y a todo el Líbano”, sentenció Katz ante la enviada de la ONU, Jeanine Hennis-Plasschaert. Según un comunicado oficial, el ministro endureció el tono contra el Ejecutivo libanés: “Si el Gobierno sigue refugiándose bajo el ala de la organización terrorista, el fuego envolverá los cedros del Líbano”.
La respuesta israelí no fue solo verbal. Horas después de que Qassem calificara el diálogo de “grave pecado”, el ejército de Israel inició bombardeos contra objetivos estratégicos en suelo libanés, amparándose en la cláusula del armisticio que permite actuar ante amenazas inminentes.
Fractura en el poder libanés El presidente Joseph Aoun reaccionó con una dureza inédita hacia la milicia proiraní. Al defender su intención de cerrar un acuerdo de paz similar al armisticio de 1949, Aoun lanzó un dardo directo a la cúpula de Hezbollah: “Lo que hacemos no es traición. La traición la cometen quienes llevan a su país a la guerra para defender intereses extranjeros”.
Esta ruptura expone la vulnerabilidad de un país arrastrado al conflicto tras el lanzamiento de cohetes por parte de Hezbollah para vengar la muerte de Alí Khamenei. Aquella decisión desencadenó una invasión terrestre y una campaña de bombardeos que ya se cobra 2.509 vidas en el Líbano.
Punto muerto global y mercados al alza Mientras el Líbano se desangra, la diplomacia de alto nivel entre Washington y Teherán está congelada. Irán propuso desbloquear el estrecho de Ormuz a cambio de omitir su programa nuclear, una oferta que Donald Trump descartó tajantemente. El presidente estadounidense canceló incluso el viaje de sus enviados, Steve Witkoff y Jared Kushner, a Pakistán, cerrando esa vía de mediación.
La parálisis geopolítica ha impactado de inmediato en la economía: el crudo Brent escaló un 2,5% hasta los 108 dólares por barril. Con un balance de víctimas que supera los 3.300 muertos en Irán y decenas en el Golfo e Israel, la comunidad internacional observa con alarma cómo la línea entre la tregua y la guerra abierta se desvanece definitivamente.
Agencias

