NotMid 02/04/2026
USA en español
En un mensaje televisado desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que los objetivos estratégicos en el conflicto con Irán están “cerca de completarse”. Sin embargo, lejos de anunciar una desescalada, el mandatario advirtió sobre una inminente intensificación de la ofensiva si Teherán no cede a un acuerdo en el corto plazo.
La promesa de una victoria “decisiva”
“Esta noche me complace decir que estos objetivos estratégicos fundamentales están cerca de completarse”, afirmó Trump, quien calificó las operaciones de las últimas cuatro semanas como “victorias rápidas, decisivas y abrumadoras”.
A pesar de este optimismo, el presidente dejó claro que Estados Unidos se prepara para una fase operativa aún más agresiva: “En las próximas dos o tres semanas, vamos a darles un golpe durísimo. Vamos a devolverlos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, sentenció. El mandatario precisó que, de no alcanzarse un pacto, el siguiente paso será el bombardeo simultáneo de todas las centrales eléctricas del país persa.
Confusión sobre el régimen y el arma nuclear
Trump reiteró que el motivo central de la ofensiva es su promesa de 2015: impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear. “Eran solo palabras si no se estaba dispuesto a actuar”, señaló.
En un giro inesperado, el mandatario se refirió a un cambio de régimen en Teherán, afirmando que este ya se habría producido “debido a la muerte de su líder original”, aunque evitó ofrecer detalles adicionales o pruebas sobre el estado actual de la cúpula iraní.
Contrastes: Diplomacia fallida y el Estrecho de Ormuz
Mientras Trump asegura que Irán busca un alto el fuego, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní desmintió tajantemente esa versión, acusando a Washington de imponer demandas “maximalistas e irracionales”.
Esta contradicción se extiende a la gestión del Estrecho de Ormuz. Trump ha enviado mensajes mixtos: el martes sugirió que su apertura no era prioritaria, pero el miércoles condicionó cualquier cese de hostilidades a que el canal —vital para el 20% del petróleo mundial— esté “libre y despejado”.
El frente interno: Economía y opinión pública
A pesar de los avances militares reclamados por el Gobierno, el panorama interno para Trump es crítico:
- Aprobación en caída: Su popularidad ha descendido por debajo del 40%, con un rechazo que supera el 55%.
- Crisis energética: Por primera vez en años, la gasolina ha superado los 4 USD por galón, golpeando la confianza del consumidor estadounidense.
- Mercados volátiles: Aunque las bolsas reaccionaron con un leve repunte al tono optimista del presidente, el crudo Brent se mantiene por encima de los 105 dólares, reflejando el temor a un desabastecimiento prolongado.
Aislamiento internacional y fractura en la OTAN
La campaña militar ha provocado una grieta sin precedentes con los aliados tradicionales. Ante la negativa europea de respaldar la ofensiva, Trump ha vuelto a sugerir la posibilidad de reconsiderar la permanencia de EE. UU. en la OTAN.
En el terreno, las fuerzas estadounidenses e israelíes han golpeado miles de objetivos, degradando severamente la infraestructura de Irán. No obstante, con un régimen que se resiste a caer y una economía global bajo presión, la “solución definitiva” que promete la Casa Blanca sigue siendo una incógnita.
Agencias

