El presidente de EE. UU. pospone los ataques a la red eléctrica iraní tras anunciar conversaciones “constructivas”, a pesar del desmentido oficial de Teherán
NotMid 23/03/2026
USA en español
El presidente Donald Trump ha pasado de la retórica de aniquilación a la posibilidad de un pacto. Este lunes, la Casa Blanca ordenó al Departamento de Defensa congelar durante cinco días cualquier ataque contra las infraestructuras energéticas de Irán, condicionando esta tregua al avance de unas negociaciones que Washington califica de “muy buenas y productivas”.
Este cambio de estrategia responde a la amenaza directa de Teherán: atacar plantas eléctricas en Israel y bases estadounidenses en el Golfo si su red nacional es golpeada. Trump, a través de Truth Social, aseguró que busca una “resolución completa y total” de las hostilidades, aunque matizó que el acuerdo pasa inexorablemente por la renuncia nuclear total de Irán.

Reacción de los mercados y despliegue militar
La noticia de una posible distensión provocó un alivio inmediato en la economía global:
- Petróleo: El barril de Brent cayó hasta un 13% en Europa.
- Bolsas: Wall Street y los mercados europeos cerraron al alza.
- Divisas: El dólar experimentó una corrección a la baja.
Sin embargo, la diplomacia se mueve a la sombra de la fuerza. Mientras Trump habla de paz, dos grupos anfibios con 5.000 Marines se encuentran en ruta hacia Oriente Próximo, manteniendo la presión militar en niveles máximos.
La incógnita de Teherán y el Estrecho de Ormuz
A pesar del optimismo de Trump, que afirma estar hablando con “alguien del más alto nivel”, la agencia oficial iraní Fars ha desmentido cualquier contacto, directo o indirecto.
El nudo gordiano del conflicto sigue siendo el Estrecho de Ormuz. Aunque Trump exigió su apertura total bajo amenaza de destrucción, Irán mantiene el control absoluto de esta vía, permitiendo únicamente el paso de sus petroleros y los de China. El cierre de facto de este paso clave —por donde transita el 20% del crudo mundial— es el principal motor de la crisis iniciada el 28 de febrero, que ya suma más de 2.000 víctimas mortales y una tensión inflacionaria sin precedentes en Occidente.
Agencias

