NotMid 12/04/2026
EDITORIAL NotMid
El senador Scott ha puesto el dedo en la llaga con una advertencia necesaria. Su mensaje, sin embargo, no va dirigido a quienes ya conocemos de sobra las maniobras de Delcy Rodríguez, sino a quienes aún dudan de la naturaleza del régimen.
En este escenario, la presión internacional y ciudadana no puede cesar; al contrario, es el momento de intensificarla.
Al desempolvar la vieja consigna del “todo 11 tiene su 13”, Rodríguez no solo busca sofocar la disidencia interna dentro del chavismo, sino lanzar una amenaza abierta a la sociedad civil.
Su retórica de “reconciliación” carece de credibilidad: el historial de procesos de amnistía fallidos y la persecución política son pruebas irrefutables de su verdadera intención.
Ella es consciente de que el país ha comenzado a articularse nuevamente para reclamar derechos fundamentales. El hartazgo es palpable; entre apagones crónicos e inflación galopante, no hay espacio para la “fiesta” que el oficialismo pretende proyectar. El régimen mantiene una deuda histórica con los ciudadanos, y en la memoria colectiva de Venezuela, nada ha sido olvidado.

