NotMid 10/07/2026
OPINIÓN NotMid
No es verdad que el gobierno interino codicie el oro protegido en Londres bajo la excusa de la emergencia del terremoto. La realidad es más cínica: Delcy Rodríguez ya había mostrado su apetito por ese tesoro mucho antes del 24 de junio, y Nicolás Maduro lo hizo antes que ella.
Ese oro está en Londres por una única razón: quedó a salvo de la voracidad chavista.
De lo contrario, ya no existiría. Lo mismo puede decirse de los Derechos Especiales de Giro en el FMI y de cualquier otro activo de la república en el exterior.
”Levanten las sanciones”, claman en Miraflores mientras sacan cuentas y salivan por ponerle la mano a ese dinero.
El guion es conocido. Son los mismos que desaparecieron los más de 20.000 millones de dólares esquilmados por la banda de Pdvsa-Cripto —según cifras del propio régimen—.
Los mismos que ampararon a uno de los sobrinos de la “primera combatiente”, quien desvalijó la bicoca de 11.000 millones de dólares de la estatal petrolera, de acuerdo con documentos de la OFAC.
Por eso la Defensa Civil no tenía ni una mandarria para rescatar sobrevivientes; solo “arco y flecha”, como constataron los rescatistas internacionales.
Por eso los hospitales están en situación crítica, tal como señala la OPS.
Por eso escasea el diésel para las plantas y maquinarias en la zona del desastre, según denuncian los voluntarios.
Por eso una madre como Sara Fuentes tiene que buscar a su hijo con las uñas, mientras cientos de familias constatan el abandono de un Estado que no llegó a tiempo.
La lista de datos objetivos que explican la incompetencia y la parálisis estatal tras los terremotos es interminable.
Sin embargo, la verdadera tragedia actual es otra: los responsables del saqueo que agravó la catástrofe son exactamente los mismos que hoy exigen “administrar” los fondos de la reconstrucción.
Los resultados de esa película ya nos los sabemos de memoria.

