NotMid 07/10/2026
Opinión NotMid
La renovación hasta 2028 del mandato de la Misión de Determinación de los Hechos (Fact-Finding Mission) de las Naciones Unidas garantiza que la situación de los derechos humanos en Venezuela seguirá documentándose con rigor.
Ante esta noticia, más de uno se preguntará: ¿Para qué seguir documentando si eso no impide que los abusos continúen?
La mejor respuesta es otra pregunta: ¿Qué habría pasado si no se hubieran documentado metódicamente las atrocidades del régimen? ¿Dónde estaríamos hoy?
Sin ese trabajo, la labor de pasar página y rehabilitar moralmente a los victimarios resultaría alarmantemente fácil.
La «Misión Olvido» estaría en pleno apogeo y la futura tarea de hacer justicia carecería de un expediente sólido de evidencias y testimonios.
No es una victoria menor. Corresponde reconocer y agradecer la labor incansable de las organizaciones y defensores de derechos humanos que la hicieron posible.
Por cierto, la diplomacia brasileña bajo el gobierno de Lula —que tampoco movió un dedo para defender la voluntad popular expresada el pasado 28 de julio— prefirió no arrimar el hombro en esta votación.
Se abstuvo, en consonancia con México y, de forma más llamativa, Bolivia.
Tomen nota. La historia también registra las ausencias.

