NotMid 25/09/2026
DEPORTES
El deporte rey en Inglaterra amanece hoy ante el que, sin discusión, es el capítulo más oscuro y trascendental de su historia moderna.
Un tribunal independiente ha dictado sentencia sobre el denominado “juicio del siglo” en la Premier League, poniendo fin a años de incertidumbre con un veredicto implacable: el Manchester City ha sido declarado culpable de 114 de los 115 cargos por supuestas infracciones financieras que se le imputaban.
Tras un maratoniano proceso judicial que incluyó audiencias cruciales a finales de 2024, el panel disciplinario determinó que el giganteskyblue quebrantó la normativa financiera de forma sistemática.
La defensa del club solo logró su absolución en uno de los frentes presentados, un oasis de validez en medio de una tormenta institucional sin precedentes.
Una década bajo la lupa
El fallo abarca un período de nueve temporadas, comprendido entre la campaña 2009-10 y la 2017-18, diseccionando la ingeniería administrativa de la entidad durante la fase de consolidación de su actual hegemonía.
El desglose de las irregularidades constatadas por el tribunal expone la magnitud de la infracción:
54 cargos por la omisión deliberada o negligente de información financiera precisa y actualizada.
35 cargos por obstrucción y falta de cooperación con las investigaciones iniciadas por la Premier League en diciembre de 2018.
14 cargos vinculados a la distorsión de informes sobre las retribuciones a jugadores y entrenadores, incluyendo las auditorías del contrato del ex técnico Roberto Mancini.
7 cargos por contravenir las reglas de Rentabilidad y Sostenibilidad (PSR) de la competición doméstica.
5 cargos por vulnerar los protocolos de licencias de clubes y el Juego Limpio Financiero impulsado por la UEFA.
Un futuro en vilo y la respuesta del club
A pesar de la contundencia del fallo, el pulso aún no ha concluido.
El panel todavía no ha anunciado de forma oficial el catálogo de sanciones concretas.
Sin embargo, el abanico reglamentario de la Premier League contempla escenarios de máxima gravedad que van desde multas multimillonarias y deducciones masivas de puntos hasta la drástica posibilidad de un descenso administrativo de categoría.
Por su parte, el Manchester City ya prepara el contraataque judicial.
Aunque el reglamento impide elevar este litigio al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), la entidad recurrirá el veredicto ante un nuevo panel independiente.
En su respuesta institucional, el club ha apelado a la confidencialidad del proceso y ha reafirmado con rotundidad su inocencia, manteniendo idéntico pulso de integridad que ha abanderado desde que estalló el escándalo en febrero de 2023. La Premier League, y el fútbol europeo en su conjunto, aguardan con el alma en vilo el desenlace de una sentencia que promete reescribir las reglas del juego.
Agencias

