NotMid 03/08/2026
MUNDO
Un paquete trampa dirigido al banquete del general ruso Alexander Chayko —considerado responsable de la matanza de civiles en Bucha en 2022— estalló este sábado en el centro de Moscú, dejando un balance de cinco muertos y más de 20 heridos.
El artefacto detonó sobre las ocho de la tarde hora local en la entrada del restaurante Balzi Rossi, que había sido reservado para un evento privado con motivo del cumpleaños del militar. Una mensajera se acercó al local con una caja que supuestamente contenía un regalo para los invitados. Un agente de seguridad sospechó y le dio el alto antes de que accediera al salón. La explosión se produjo cuando el vigilante inspeccionaba el paquete.
La mensajera, que probablemente ignoraba que transportaba una bomba, el agente y uno de los asistentes murieron en el acto. El artefacto, con una potencia cercana a un kilo de dinamita y cargado con bolas metálicas, pudo ser detonado a distancia, según fuentes de la investigación citadas por el diario Kommersant. El número de fallecidos ascendió a cinco el domingo tras el fallecimiento de dos heridos en el hospital, mientras que al menos seis permanecían en estado grave.
Las autoridades rusas no han confirmado oficialmente la presencia de Chayko en el local ni han identificado públicamente a las víctimas. Sin embargo, en el escenario del restaurante figuraba la inscripción “Alexander 55”, uno de los indicios que vinculan la celebración con el general. Varios medios y canales de Telegram sostienen que el banquete reunía a altos cargos militares y políticos bajo la fuerte vigilancia del FSO, el servicio encargado de proteger a las altas personalidades del Estado. El control de acceso impidió que el explosivo llegase al salón, pero no evitó la masacre en la entrada.
Incertidumbre sobre los familiares

El general Alexander Chayko cuando fue ascendido a comandante en jefe de las Fuerzas Aeroespaciales Rusa. Agencias
Aunque no hay confirmación de que el comandante de las Fuerzas Aeroespaciales resultase herido, su hija María, de 25 años, y el marido de esta, Daniil Peredriy, de 27, figuran en la lista de víctimas. El medio independiente Verstka relacionó a la joven con una paciente ingresada por un traumatismo craneoencefálico abierto —una lesión crítica en la que un objeto atraviesa el cráneo y penetra en el tejido cerebral— debido a su edad y a filtraciones que vinculan a la hija del general con el apellido Peredriy. Por su parte, el bloguero Anatoli Shari afirmó que el yerno habría muerto en el ataque.
Ucrania no ha reivindicado la acción ni ha comentado las acusaciones desde Moscú. Chayko encabeza desde el inicio de la invasión en 2022 la lista negra de Kiev por dirigir las fuerzas que intentaron tomar el norte de Ucrania y cuyas unidades ocuparon Bucha, perpetrando operaciones de “limpieza” con centenares de civiles asesinados.

Cadáveres en la localidad ucraniana de Bucha tras la matanza de 2022.Efrem Lukatsky AP
Un patrón repetido en Rusia
El atentado se suma a una lista de operaciones atribuidas a los servicios ucranianos dentro de Rusia, caracterizadas por cargas ocultas en objetos cotidianos, vehículos o motocicletas, activadas a distancia o mediante intermediarios a menudo inconscientes del encargo. Entre los precedentes figuran las muertes de Daria Duguina (2022), el propagandista Vladlen Tatarski (2023) —asesinado con una estatuilla explosiva— y los generales Igor Kirillov (2024) y Yaroslav Moskalik (2025).
Tras más de cuatro años de guerra, el FSB anunció a principios de 2026 un refuerzo en la protección de los altos mandos. Este nuevo ataque ha sacudido al sector belicista ruso, generando malestar ante la evidencia de que los generales celebran banquetes en restaurantes de lujo mientras la población afronta dificultades económicas y logísticas en el interior del país.
Agencias

