NotMid 05/04/2026
MUNDO
El segundo tripulante del cazabombardero F-15 derribado el pasado viernes ya se encuentra a salvo en una base estadounidense en Irak. Su extracción pone fin a una de las misiones de rescate más audaces de la historia reciente, en la que intervinieron cientos de efectivos de las fuerzas especiales Delta, apoyo aeroespacial y una sofisticada campaña de contrainteligencia.
Una operación basada en el engaño
Según informa The Wall Street Journal, la CIA orquestó una maniobra de distracción previa al despliegue físico. Mediante ciberinteligencia, difundieron el rumor falso dentro de Irán de que el aviador ya había sido localizado y estaba siendo trasladado por tierra. Mientras las fuerzas iraníes centraban su búsqueda en las rutas terrestres, el Pentágono activaba la verdadera misión de rescate.
48 horas de evasión en territorio hostil
El tripulante, un coronel oficial de armamento, logró evadir a sus perseguidores durante dos días en terreno montañoso pese a estar herido. La Guardia Revolucionaria iraní mantuvo una persecución constante que solo fue frenada por el poder de fuego estadounidense: aviones de ataque bombardearon convoyes enemigos, mientras drones MQ-9 Reaper utilizaban su superioridad térmica y nocturna para eliminar las amenazas que acechaban al oficial.
Caos y determinación en la extracción
El punto crítico ocurrió en una vieja instalación militar iraní, identificada como la zona idónea para el aterrizaje. El coronel, que portaba un dispositivo de comunicación seguro tras el fallo de su baliza de dotación, coordinó su posición exacta.
Sin embargo, la misión enfrentó un grave contratiempo: dos aviones de transporte que aterrizaron en la pista improvisada quedaron atrapados al hundirse sus ruedas en la arena. Ante el riesgo de que la tecnología cayera en manos de Irán, los jefes de misión ordenaron destruir las aeronaves en el lugar y solicitaron tres aviones adicionales para completar con éxito la evacuación.
Éxito estratégico y político
Un alto mando militar ha calificado la operación como una de las más complejas en la historia de las fuerzas especiales. El presidente Donald Trump celebró el éxito a través de su red social Truth Social:
“¡LO CONSEGUIMOS! En las últimas horas, las Fuerzas Armadas llevaron a cabo una de las operaciones de rescate más audaces de nuestra historia. Me complace informar que nuestro coronel se encuentra SANO Y SALVO”.
Con este rescate, Estados Unidos cierra un ciclo crítico de 48 horas en el que ha logrado recuperar con vida a tres tripulantes derribados (dos del F-15 y uno de un A-10), neutralizando cualquier intento de Irán de utilizar a militares estadounidenses como piezas de propaganda o rehenes de negociación.
Agencias

