NotMid 24/08/2026
ASIA
El gesto conciliador de Donald Trump hacia el líder norcoreano Kim Jong Un, a costa de debilitar alianzas históricas, llega en un momento crítico para la arquitectura de seguridad de Estados Unidos en Asia. Socios estratégicos, desde Japón hasta la India, reevalúan el grado real de fiabilidad de Washington tras la decisión de recortar los ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur por considerarlos “hostiles” hacia Pyongyang.
Esta imprevisibilidad alimenta los temores sobre la solidez de los compromisos de defensa estadounidenses en la región, según apunta Jeremy Chan, analista de Eurasia Group. Desde la Casa Blanca defienden estas medidas señalando la frustración de Trump ante la falta de respaldo de sus socios en conflictos recientes, como el de Irán, y reiteran su exigencia de que destinen mayores recursos a su propia defensa.
Preocupación en Tokio y la presión sobre Taiwán
Para Japón, el acercamiento a Kim Jong Un es “extremadamente preocupante”, en palabras del exministro de Defensa Itsunori Onodera, sobre todo de cara a las tensas negociaciones para sufragar los costes de las bases estadounidenses. La inquietud se multiplica al comprobar que los lanzamientos de misiles norcoreanos continúan sin tregua y que recursos clave, como el portaviones USS George Washington, han sido desviados hacia Oriente Medio.
En Taiwán, la situación no es menos delicada. La suspensión temporal de un importante paquete de venta de armas y la inminente cumbre entre Trump y Xi Jinping generan máxima cautela en Taipéi, a pesar de que los entrenamientos y las patrullas conjuntas en el estrecho de Taiwán se mantienen activas.
El impacto en la India y el escepticismo regional
Por su parte, la India observa con desconfianza el giro estratégico de Washington. Decisiones como los elevados aranceles a las exportaciones indias y la modificación de las denominaciones en el mando militar del Pentágono erosionan años de acercamiento diplomático. Como resume Pearl Pandya, analista del Armed Conflict Location & Event Data Project, la visión marcadamente transaccional de la política exterior de Trump evidencia que las discrepancias unilaterales acaban pesando de forma directa sobre la estabilidad de las relaciones bilaterales a largo plazo.
AGENCIAS

