Sánchez es un sádico de la política
NotMid 16/09/2026
OPINIÓN
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS
La sonrisa que ante el vetusto teleñeco de La Sexta lucía este lunes la calavera del presidente del Gobierno iba más allá de la triada oscura que hace tiempo detectó Rosa Díez y que caracteriza a todos los psicópatas: ninguna empatía con el dolor del prójimo, maquiavelismo infinito y uso sistemático de la mentira para aprovechar los puntos débiles de su víctima. Para un enfermo del alma o del espíritu, que eso es un psicópata, se abren entonces dos caminos posibles: una frialdad de contable cuando se sale con la suya o el sádico disfrute del mal ajeno cuando ve sufrir a su víctima. Es el maltratador, de persona o de masa. Y Sánchez es un sádico de la política.
Porque hace falta ser muy desalmado, en el sentido estricto del término, cuando, con sonrisilla de niño ahorcagatos, anunció que piensa convertir a Ceuta, en unos meses, en una inmensa patera marroquí con 10.000 plazas por la que entrarán ilegales y saldrán legales camino de la UE, los que quiera mandar el Sultán, cuya segunda fuente de financiación son las remesas de emigrantes. No migrantes, como repite la progrez -de progre y hez- y celebra el periodismo llorón: son marroquíes, salen de Marruecos y mandan dinero a sus familias. ¿Para volver a Marruecos? Qué va. Para reagrupar al familión en el país en el que caen y en el que no se integran ni quieren hacerlo, como la inmensa mayoría de los musulmanes en la UE.
Mientras disfrutaba el ente presidencial, el presidente de los médicos de Ceuta denunciaba en esRadio la situación insostenible de un grupo cuya resistencia física y psíquica está al límite; como la de la policía, a la que Marlaska hace dormir en colchones orinados y mohosos mientras pone colchones nuevos a los invasores que han tomado ya parte de la ciudad. Sólo horas antes, cientos de mujeres y niñas ceutíes habían desfilado con sus banderas españolas por la ciudad que fue suya y que Sánchez ha entregado, como el Sáhara y España, a una teocracia cleptócrata que tiene bajo su babucha al maltratador. Tiene dos hijas. Ellas sí tienen protección.
A pregunta de un señor de Ceuta, que dijo que los había traicionado por el chantaje del móvil, respondió, con la impostada seriedad del mentiroso, que lo del móvil era «para una serie de Netflix», y el añoso teleñeco no le dijo que fueron él y su Gobierno los que lo denunciaron. ¡Qué prudencia! Como la del radioñeco de la SER al que dijo que el Rey llevaba 20 años en el trono sin ir a Ceuta y no lo desmintió. ¡Y nos da clases de periodismo! Hay 80.000 personas en Ceuta, angustiadas, aterradas, humilladas y arruinadas, el sádico sonríe y sus perioñecos callan.

