Ceutíes, melillenses, canarios y españoles en general debemos «asumir la realidad estructural» de que tenemos encima un Gobierno decididamente criminal
NotMid 11/09/2026
OPINIÓN
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS
En el besapiés de una de sus cadenas de propaganda, pagada con el dinero de todos, Pedro Sánchez dijo que Ceuta y Melilla deben asumir una «realidad estructural» como la que padece la primera y, cabe suponer, se reproducirá pronto en la segunda. «No son invasores», dijo de los miles de delincuentes que ha dejado Marruecos para reventar la ciudad, violar, robar, okupar casas, asaltar vehículos militares, atropellar civiles y empezar a perpetrar atentados. «Es gente que busca una salida a la pobreza», gimoteó.
Fue anteayer, el mismo día en el que los informes desclasificados del CNI y otras áreas de inteligencia demostraban, sin ninguna duda, dos cosas: que la invasión fue minuciosamente organizada y perpetrada por Marruecos, y que el Gobierno de Sánchez fue avisado con tiempo de sobra para impedirlo -informes del 27, 28 y 29 de julio, entre otros- por vía civil y militar, nacional y extranjera, pero Sánchez se fue un mes de vacaciones.
Lo sabía, y dejó que más de 100 invasores se ahogaran, docenas de niñas ceutíes fueran violadas, las tiendas cerraran, uno de cada tres niños no pudiera ir a la escuela y, en cada casa, todas las habitaciones fueran la del pánico. Sánchez adelantó el argumento de Yolanda Díaz, que acusó al PP y a Vox de no importarles los muertos en el mar. Vivos estarían si el Gobierno hubiera impedido la invasión. ¿Y cuántos miles van a morir por su culpa? ¿Nunca hubo el «ataque a la integridad territorial española», que denunció Sánchez? ¿Es cruel pedirle que cumpla con su obligación de defender las fronteras, la vida, la libertad y la propiedad de los españoles? Lo infame no es defender a los invadidos; es someterlos a los invasores.
Hace poco publiqué aquí el comentario «Sánchez ya ha entregado Ceuta», por los que hablaban de una imposible «vuelta a la normalidad». Acerté, pero sólo a medias: Sánchez también ha entregado ya Melilla. Las larvas de babosa que lustraban sus zapatos no le preguntaron por ella, pero quiso dejarlo claro él, con la mezcla de zafia chulería y torva crueldad que exhibe ante la desesperación de los ceutíes, y para aviso de los melillenses. El Sáhara, territorio cuya custodia nos encomendó la ONU, se lo entregó a su amo el Sultán a espaldas del Rey y de las Cortes. Ahora vemos que ha decidido no defender -léase entregar- parte del territorio nacional. Ceutíes, melillenses, canarios y españoles en general debemos «asumir la realidad estructural» de que tenemos encima un Gobierno decididamente criminal.

