NotMid 08/03/2026
MUNDO
TEHERÁN – La capital iraní despertó este domingo bajo una densa capa de nubes tóxicas, consecuencia de los bombardeos israelíes efectuados durante la madrugada contra infraestructuras estratégicas de hidrocarburos. El ataque, que alcanzó cuatro depósitos de combustible y un centro de transferencia en las provincias de Teherán y Alborz, ha dejado un saldo de cuatro trabajadores fallecidos y una emergencia ambiental sin precedentes.
“Lluvia de aceite” y alerta ambiental
Cerca de las 08:30 hora local, la visibilidad en la capital era nula. Testigos describieron el fenómeno como una “lluvia de aceite”: precipitaciones que arrastraban hollín y restos de petróleo quemado, dejando charcos negros en las calles.
Ante la peligrosidad del aire, la Organización de Protección Ambiental de Irán ha instado a la población a permanecer en sus hogares y evitar cualquier exposición al exterior debido a los altos niveles de toxicidad.

Un charco en el norte de Teherán con restos de petróleo.Jaime León – EFE
Impacto en la infraestructura y víctimas
Keramat Veis Karami, director de la Compañía Nacional Iraní de Distribución de Productos Petrolíferos, confirmó que los cuatro fallecidos eran conductores de camiones cisterna. A pesar de la espectacularidad de las explosiones, que iluminaron el cielo nocturno, Karami aseguró que el país cuenta con reservas suficientes y pidió calma para evitar colapsos en las estaciones de servicio.
Por su parte, el Ejército de Israel justificó la ofensiva afirmando que los depósitos atacados eran utilizados por las fuerzas armadas iraníes. Sin embargo, el impacto ha trascendido los objetivos militares:
- Daños civiles: Agencias como EFE han constatado la destrucción en zonas residenciales, incluyendo la plaza Nilufar, donde un impacto cercano a una comisaría se cobró la vida de 20 civiles.
- Centros públicos: Los bombardeos han alcanzado al menos dos hospitales y un polideportivo con capacidad para 12.000 personas.
- Símbolos de poder: También se reportan daños en las oficinas del fallecido líder supremo, el palacio presidencial y el Consejo de Seguridad Supremo.
Racionamiento de emergencia
Como medida inmediata ante la crisis logística, el gobernador de Teherán, Mohamad Sadeg Motamedian, anunció el racionamiento de gasolina a 20 litros diarios por persona. Esta restricción endurece las limitaciones previas a la guerra, que ya oscilaban entre los 30 y 40 litros, y busca garantizar el suministro mientras se estabiliza el flujo desde otras provincias del país.
Desde el inicio de las hostilidades el pasado sábado 28, la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos ha dejado más de un millar de víctimas en suelo iraní y una infraestructura urbana gravemente diezmada.
Agencias

