NotMid 27/08/2026
Opinión NotMid
El mismo Estado chavista que hoy recibe con honores de aliado al militar torturador deportado por Estados Unidos es el que acumula graves acusaciones ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por crímenes de lesa humanidad, incluyendo la tortura y ejecución extrajudicial del concejal Fernando Albán.
¿Cuál será el trato que Delcy y su cúpula le darán a Carlos Quero Silva?
Aunque la respuesta exacta está por verse, el guion es previsible: no lo castigarán por torturador, sino por traidor.
Para este régimen, la tortura no es una anomalía ni un exceso; es su naturaleza y su herramienta de control predilecta.
Hablamos del mismo aparato represor que vejó a Juan Caguaripano y a innumerables presos políticos, que quebrantó la vida de la jueza María Afiuni y que sistemáticamente niega atención médica oportuna a los detenidos bajo su custodia… hasta conducirlos a la muerte.
Paradójicamente, mientras se blanquea la llegada de un violador de derechos humanos, ese mismo Estado inicia la supuesta reforma de la ley del Tribunal Supremo de Justicia para poner en marcha los acuerdos con la Asamblea Nacional de 2015 y el Departamento de Estado de EE. UU.
El país observa con cautela. Hay sobradas razones para el escepticismo y para mantenerse firmes en modo #VerParaCreer.
Al final, como siempre, por sus obras serán juzgados.

