NotMid 20/08/2026
Editorial NotMid
Todos recordamos aquel 2003 en el que Hugo Chávez solicitaba, con aparente modestia, «solo un millardito» de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela.
Apenas un detalle, decía…
Cuarenta y dos mil millones de dólares en oro después —desaparecidos por obra y gracia de la magia robolucionaria—, navegamos hoy entre los lodos de la devastación. En la cima, una cúpula acorralada por el repudio popular hace malabares para continuar raspando la olla y rascar algún que otro «millardito» en pleno ocaso.
La comparsa, desde luego, no estaría completa sin los diligentes enchufados de siempre. Protagonistas del «retorno del año», reaparecen predispuestos a asaltar de nuevo el erario de una nación a la que ya despojaron de electricidad, salud, alimentos e industria petrolera.
A perro flaco, definitivamente, nunca le faltan pulgas.

