NotMid 13/08/2026
Opinión NotMid
Al observar las imágenes de ayer en el Hotel Meliá, resulta inevitable —e incluso descorazonador— recordar la puesta en escena para la firma de los Acuerdos de Barbados.
Aquellos polvos, que terminaron burlando la aspiración democrática, nos trajeron a estos lodos: pasando por el ultraje del 28 de julio de 2024 y los acontecimientos del 3 de enero.
Hoy que Venezuela transita un territorio desconocido, con sus inevitables luces y sombras, el país entero se mantiene en vilo ante el proceso convocado por el secretario Marco Rubio para dar inicio a la fase de transición.
Está por verse si nos encontramos nuevamente ante un trueque de oro por espejitos o si, finalmente, avanzamos hacia una reinstitucionalización real que abra paso a elecciones libres y al cambio definitivo.
Lo único seguro es que la pelota sigue en la cancha, y el juego, precisamente, no se está decidiendo en Venezuela.

