NotMid 16/06/2026
Editorial NotMid
¿Quién le responde hoy a la joven Aranza? ¿Quién le rinde cuentas a María Lourdes Afiuni? ¿Bajo qué justificación el señor José Breijo continúa en arresto domiciliario?
Las preguntas se acumulan en el tablero venezolano, donde la peor de las realidades sigue vigente: la de los presos políticos en situación de desaparición forzada.
A esto se suma una interrogante incómoda pero inevitable: ¿por qué sigue congelada la promesa de Donald Trump de liberarlos a todos?
En su momento, la embajadora Laura Dogu señaló que la reconciliación era un pilar fundamental del plan de tres fases trazado para el país.
Sin embargo, a las puertas de cumplirse seis meses de este denominado “nuevo momento”, el escepticismo gana terreno. Todavía se desconoce cómo se concretarán la justicia, la reparación y las garantías de no repetición de las atrocidades cometidas contra miles de inocentes. Sin estos elementos, cualquier intento de reconciliación es una quimera.
El elefante en la sala sigue siendo inocultable. No hay firma de acuerdos, retórica diplomática ni trajes de colores pastel capaces de esconder la impunidad

